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martes, 2 de diciembre de 2014

Importancia de la lubricación en neumática

Introducción

Aprovechando que últimamente sufrimos problemas en ciertos empujadores en mi empresa, posiblemente debido a problemas con la lubricación de los mismos, quiero puntualizar determinados detalles que pueden ser clarificantes, tanto para mi como para aquel que pase por aquí.

Distribución


El aire que consumimos en aplicaciones neumáticas no es consumido normalmente por cualquiera de los actuadores de los que dispongamos en nuestra instalación, por ello habitualmente en nuestro lugar de trabajo encontraremos englobados en una misma localización o repartidos en la planta, sistemas de almacenamiento, distribución y tratamiento del aire comprimido que generemos.
En un primer paso, el aire comprimido que generamos, deberemos almacenarlo en depósitos, también llamados calderines, y desde allí enviarlo a nuestra red que alimentará a los dispositivos que lo utilicen como energía.
Previamente a su distribución, deberemos pasarlo por un intercambiador que nos elimine la mayor parte del agua en suspensión que contenga el aire, ésto es fundamental, pues nuestra instalación se verá seriamente perjudicada si se omite este paso. 
La distribución del aire se realizará con materiales y condiciones que aseguren mínimas pérdidas de presión, así como caídas, siendo común tomar precauciones generales como el hecho de mantener pequeñas pendientes del 2-3%, para acumular la posible agua condensada en los punto más bajos de la red y desde ahí purgarla.
Podremos utilizar redes abiertas, cerradas, etc, todo ello será motivo de estudio pormenorizado para asegurar las mejores condiciones de suministro.

Unidad de mantenimiento


Previamente a la alimentación del actuador, el aire comprimido, debe prepararse en la unidad de mantenimiento o unidad de tratamiento del aire. Ésta se compone de un filtro que eliminará aquellas partículas sólidas y agua que aún contenga el aire, por supuesto con preceptivo depósito de drenaje y purgador, manual o automático, además tendremos un regulador de presión que nos permita adecuar la presión del aire distribuido a la adecuada en el punto concreto de trabajo, claro está no todos los actuadores requieren la misma presión, aunque bien es cierto que me encuentro habitualmente en mi empresa con un rango estrecho entre 6 y 7 bares. Por último tendremos. lo que motiva mi entrada de hoy, el lubricador, elemento que se encargará y siempre y cuando se encuentre operativo, de lubricar los componentes neumáticos situados aguas.
Normalmente estas unidades de tratamiento del aire, se les asocia una válvula de seccionamiento manual, encargada de abrir  o cerrar ese tramo del circuito. Para un buen funcionamiento de los actuadores, el filtro deberíamos purgarlo semanalmente o bien en casos excepcionales cuando este lleno.